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El suicidio: atención y prevención desde un enfoque criminológico

Actualizado: 1 may 2023

Por: Luis Rebollo | Instagram

Lic en derecho, Criminología y Criminalistica,

Master en derecho penal y Criminalistica


- Cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo, 2da causa de muerte de adolescentes de 15 a 19 años a nivel mundial OMS -

El suicidio es un grave problema de salud pública, tomando en cuenta además que es un tema tabú el cual se debe abordar en las instituciones educativas para erradicar esa idea, ya que los suicidios y los intentos del mismo afectan directa e indirectamente a otras personas, por lo tanto hablar del tema, sin mitos y con verdades podrá fomentar la prevención del suicidio, así como capacitar a la misma población para una pronta atención en casos de una crisis o una futura conducta suicida.

Sería indispensable abordar esos temas a familias en el sentido de una aplicación a pérdidas familiares y darle una atención desde la perspectiva de la tanatología con ayuda incluso de la logoterapia, etc. Dado caso el grupo primario de la sociedad “la familia” son los más afectados en un intento, o en una conducta suicida.


Así mismo, hacer un hincapié en que el suicidio es prevenible y que para ello se debe abordar la interacción entre factores Biológicos, Psicológicos, Sociales, Ambientales y Culturales, todo para determinar el comportamiento suicida, así como también, el estudio de factores más comunes de riesgo y los de protección, todo iniciando desde un estudio epidemiológico y así poder obtener la creación de prontas políticas criminológicas para la prevención del suicidio.


Mencionando al suicidio, se entendería como cualquier tipo de conducta, acto o comportamiento que involucre agresión o daño intencional autodestructivo que se lleva a cabo en una etapa de la vida altamente sensible y vulnerable, sumado a otros tipos de factores y teniendo como resultado la muerte, que desemboca a múltiples dudas sobre: ¿por qué esa decisión y cómo poder prevenirla?


El tema es preocupante y alarmante, ya que como cifra negra la OMS indica que cada 40 segundos una persona se suicida en el mundo y por más medidas y estrategias de prevención que se emplearon desde el 2008 y finalizando en el 2020, según el suicidio bajaría un 10%, caso contrario, la cifra iría en aumento por cuestiones de pandemia (COVID-19), las causas fueron múltiples factores que se desencadenaron por la pérdida de familiares, enfermedad, baja economía, desempleo entre otras.

Hoy en día, se cree que por dicho aumento el suicidio llegue a ser la primer causa de muerte a nivel mundial, es por ello la alarma que se desencadena con la finalidad de encontrar alternativas para una pronta atención a crisis que puedan llegar a suicidios.


¿Por qué la conducta suicida?

El estado emocional de todas las personas suicidas se caracteriza por la angustia y desesperación que les resultan imposibles de controlar, que se comprende principalmente por la idea suicida, es decir, la planeación mental para llevar acabo el acto, posteriormente viene la preparación del suicidio, que básicamente es planear, estructurar e incluso comprar objetos que sean de utilidad para ese fin y por ultimo, llegamos al suicidio, en el cual la consecuencia clara seria la muerte y en pocos casos en intento de suicidio (sobrevivientes).

Entre los factores y aspectos que inciden a que la persona llegue a la conducta suicida se pueden mencionar los siguientes: aislamiento, desesperación al no lograr anhelos personales, pérdida de la propia estima, depresión (por posible muerte de un familiar, despido, etc.) múltiples factores que harán que la persona se vuelva vulnerable, se convierten en personas frágiles, desmotivadas y sin encontrar soluciones a su problemática, llegando cada vez a un punto de declive anímicamente y emocionalmente sin poder percibir la agresión destructiva a su persona así como el poder reaccionar para encontrar otra solución a sus problemas.


Teniendo en cuenta que dicha vulnerabilidad representa un proceso de indefensión y de extrema angustia que llevará a múltiples consecuencias a la persona, podemos saber que lo que más anhelan en ese momento es un:

“Estoy contigo”

“No estás solo(a)” “Juntos podemos solucionarlo”

En cuanto a los diversos factores Endógenos y Exógenos podemos mencionar algunos como lo son: problemas o desórdenes mentales, depresión o aspectos sociales que nos darán pauta a entender cómo se genera un ciclo recurrente de la conducta suicida dentro de una sociedad, las frecuencias más comunes en intentos de suicidios, las edades más comunes, los sexos más propensos a una conducta suicida, inclusive la actividad u ocupación, así como el estado civil de la persona entre otros múltiples factores que nos ayudarán a encontrar el por qué su decisión de quitarse la vida.

Por ello te invito a que investigues la cifra negra de suicidios en tu ciudad, te brindaré tips para que puedas darte cuenta sobre advertencias suicidas y así poder ayudar a prevenir.


Es importante entender que cada persona percibe de distinta manera las emociones así como los comportamientos que determinan su vulnerabilidad y conductas suicidas como: dejar notas, mensajes negativos y/o tristes, grabaciones y videos con advertencias verbales sobre quererse hacer daño e inclusive amenazas, expresa tristeza y/o dolor por la pérdida de un familiar, abandono, aislamiento, enojo, ira, rechazo por actividades que antes gozaba realizar, sensación de culpa, desmotivación o desvalorización, entre muchas otras señales de alerta que como familiar, amigo, pareja, etc. puedan observar de manera indirecta.


La pregunta detonante aquí es: ¿cómo poder ayudar?

Mencionaré 3 momentos de asistencia:


ANTES DE LA CRISIS En el primer supuesto es importante la comunicación y la escucha activa entre el núcleo familiar, amigos, pareja, etc. identificar cómo se siente la persona con respecto a sus emociones, sentimientos, deseos, frustraciones, etc. orientarlo a asistir a terapias individuales e incluso familiares, todo esto como un anclaje emocional.


DURANTE LA CRISIS En el segundo supuesto y el más difícil se mantendrá una constante comunicación, un abordaje sin agresión ya sea verbal o física, preguntarle ¿qué tiene?, ¿cómo se siente?, ¿qué piensa?, ¿que necesita? escuchar a la persona en todo su sentir y cúmulo de emociones sin realizar prejuicios ni comentarios, aquí lo importante es escucharle, sugerirle hacer respiraciones profundas las cuales ayudan a reducir la ansiedad y ritmo cardiaco, preguntando continuamente si se siente mejor, convirtiéndose así en un anclaje emocional con el fin de poder ayudarle a solucionar su problemas en corto, mediano o largo plazo.


DESPUÉS DE LA CRISI Como tercer momento se encuentra direccionar a la persona hacia un experto en psicología que pueda tratarlo en todo momento y seguir siendo su anclaje profesional que ayudará al tratamiento y prevención de la conducta suicida en esa persona. En síntesis, detectar, acompañar y apoyar en todo ámbito emocional, familiar, social, escolar e incluso comunitario del individuo, ayudará a la prevención de conductas suicidas.


Durante el tiempo en que has leído esta nota, alrededor de 5 a 10 personas se han suicidado.

Está en ti ayudar y compartir esta información, todos podemos ser susceptibles y podemos ser un anclaje emocional, brinda a tus seres queridos confianza y conciencia social cada vez que puedas.


Líneas de ayuda a la prevención del suicidio en Québec:


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